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Colchones: Precio y Presupuestos

600 €/udPrecio medio

Rango de precios indicado por los profesionales de colchones: 60 €/ud - 2.000 €/ud

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Estos precios son una estimación y pueden variar en función de factores cómo la calidad de los materiales, la duración de la obra, las dimensiones...

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Información útil

En el caso de camas individuales, cambiar el colchón puede costar desde los 80-100 € de un colchón de espuma o de muelles a los 600 € que puede costar uno de viscoelástica. En el caso de colchones dobles, el precio oscilará entre los 120 € de los más baratos a los más de 800 € que cuestan, de media, los de viscoelástica o látex. 

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    ¿Cuánto cuesta un colchón nuevo?

    ¿Cuánto cuesta un colchón nuevo?¿Cuánto cuesta un colchón nuevo?

    El precio de los colchones puede ser muy variable. Por un lado, hay que valorar las dimensiones, ya que los colchones con medidas poco comunes pueden ser mucho más caros que los que se fabrican en medidas estándar. 

    Por otro lado, hay que tener en cuenta el material del colchón. La espuma es mucho más económica que la viscoelástica. Pero incluso dentro de colchones fabricados con un mismo material puede haber diferencias por sus acabados, pero, sobre todo, por su calidad.

    • Un colchón de espuma de calidad media 90x190 puede costar a partir de los 80 € y alrededor de los 130 € si es de 150x190.
    • En el caso de muelles ensacados, el precio, de media, puede oscilar entre los 200 € de un colchón de 90 cm y los 400 € de uno de 150 cm. 
    • Los colchones de viscoelástica pueden costar a partir de 550 € en 90 cm y 850€ si son de 150 cm. 
    • Un colchón de látex de 90 puede costar a partir de los 300 €. En el caso de cama de 150 cm su precio medio ronda los 800 €.

    En cualquier caso, la calidad del material siempre va a influir de manera notable en el precio del colchón.

    Consejos para que un colchón dure más

    Darle la vuelta al colchón

    Dar la vuelta al colchón cada cierto tiempo es esencial para su buen mantenimiento. De esta forma se evita que la presión del cuerpo se ejerza siempre en los mismos sitios, así no se pierde la forma ni se apelmaza el acolchado. 

    Si el colchón tiene cara de invierno y de verano, además de darlo la vuelta cuando cambie la estación, habrá que hacerlo de vez en cuando poniendo los pies a la cabeza y viceversa. En el resto de los casos habrá que voltearlo y cambiar la posición cada dos o tres meses.

    Utilizar un protector de algodón

    Limpiar el colchón es complicado y, aunque se airee bien, es fácil que se ensucie o pueda absorber olores. Para protegerlo se puede usar un protector de algodón. Este material es muy transpirable, de modo que en verano aporta frescor. Además, se trata de un material hipoalergénico que se puede lavar sin problemas, por lo que es la mejor protección para el colchón.

    Aspirarlo una vez al mes

    Airear el colchón es un aspecto esencial para que se mantenga en buenas condiciones durante mucho tiempo. Pero hay que tener en cuenta que es un medio ideal para la proliferación de ácaros, por lo que, además de una buena aireación necesita una aspiración en profundidad cuando se cambie la ropa de cama, especialmente si lo usan personas alérgicas

    Otra opción para acabar con los ácaros es el vapor, pero en ese caso hay que asegurarse de que el colchón se puede limpiar mediante este procedimiento.

    Preguntas frecuentes relacionadas con los presupuestos de colchones

    ¿Qué tipos de colchones existen?

    Antes de elegir un colchón deberemos conocer los tipos disponibles de colchones hoy en día para saber cuál es el que más nos conviene.

    • Colchones viscoelásticos: Es un material muy demandado actualmente, este material consigue un efecto muy adaptable, se hunde con el calor del cuerpo y se endurece con el frío. Los colchones viscoelásticos ofrecen un grado alto de adaptabilidad pero cada modelo ofrece características diferentes dependiendo del tipo del material, la densidad y la composición del colchón. Si elegimos este tipo de colchon deberemos airearlo semanalmente y darle la vuelta de la cabeza a los pies para evitar que se deforme.
    • Colchones de muelles: Son los más habituales y los más firmes, aunque podremos encontrar diferentes tipos de firmeza dependiendo del tipo de muelle utilizado. Aunque este tipo de colchones son generalmente muy transpirables e higiénicos, favorece que se incorpore algún tratamiento extra como el termorregulador.
    • Colchones de espuma: Son los más clásicos y aunque se relacionan con la mala calidad, han mejorado mucho en este aspecto. La espuma es un material que tiende a hundirse, sin embargo se han fabricado espumas altamente resistentes que ofrecen una calidad casi como los de muelles. Su calidad y dureza están relacionadas con el coste del colchón.
    • Colchones de gel: Pensados para los más calurosos, los colchones de gel son los más frescos del mercado, además favorecen una postura de descanso ergonómica, sin embargo no son aptos para personas con sobrepeso, ya que las columnas de gel han sido diseñadas para aguantar sólo una cierta cantidad de peso.
    • Colchones de látex: Se caracterizan por su comodidad, que es muy adaptable al cuerpo. Son aconsejables para personas que no soportan colchones duros, sin embargo se deterioran con facilidad.
    • Colchones de viscolátex: Los colchones viscolátex constan de dos partes: un acolchado de espuma viscoelástica y un núcleo de látex que proporciona suavidad y firmeza al conjunto. De este modo se consigue una mayor adaptabilidad que los colchones sólo de latex y más firmeza que los de visco. Además al no tener muelles son realmente silenciosos.
    • Otros tipos. En menor medida podemos encontrar colchones de otros materiales, cuyo uso no está muy extendido como lana, agua, hinchables, de plumas, etc..

    ¿Qué debo tener en cuenta a la hora de adquirir un colchón?

    Descansar bien es fundamental para el ser humano. De tu descanso dependerá tu bienestar, además de las actividades que vayas a realizar ese día que también estarán influenciadas por tu descaso, así como tu humor.

    Te recomendamos que cuando vayas a comprar un colchón no te dejes llevar simplemente por lo estético, déjate asesorar y cerciórate de que eliges el colchón más adecuado para ti.

    ¿Cuándo debo cambiar mi colchón?

    Si estás en alguna de estas situaciones deberás adquirir un colchón nuevo:

    • Si tu colchón tiene más de 10 años.
    • Si está deteriorado o notas que te hundes demasiado.
    • Si escuchas ruidos al moverte.
    • Si te levantas con dolores de espalda o musculares habitualmente.
    • Si te notas especialmente cansado y deduces que no duermes tan bien como antes. 
    • Si te despiertas muchas veces durante la noche y das muchas vueltas sintiéndote incómodo en tu cama.
    • Si tu hijo ha crecido y necesita un nuevo sitio de descanso.

    Ventajas al elegir colchones de calidad

    Mejorar la calidad del sueño

    La calidad del sueño y del descanso va a estar estrechamente relacionada con la calidad del colchón. Un buen colchón se adapta al cuerpo y reduce los puntos de presión, por lo que resulta más cómodo. No solo eso, sino que transpirará mejor y reducirá la sensación de calor.

    Además, en el caso de colchones dobles, se adaptan a las diferentes características de cada miembro de la pareja, de modo que el movimiento o el peso de uno no afectan al colchón de modo que sea molesto para el otro. Y todo ello repercutirá en un mejor descanso.

    Aliviar la tensión corporal

    Los colchones de calidad se adaptan al cuerpo, a su forma y a su peso. De esta manera, los puntos de presión son menos y están mejor repartidos. Gracias a ello, se consigue un alivio de la tensión muscular. Al contrario, un colchón de mala calidad, que sea duro en exceso o no recupere la forma con rapidez puede provocar molestos dolores de espalda.

    Evitar deformaciones en el colchón

    Son muchas horas las que se pasan durmiendo. Si el colchón no es de buena calidad, sus materiales tardarán mucho en recuperar su forma una vez que la persona se ha levantado y en poco tiempo pueden presentar deformidades permanentes. En cambio, cuando el colchón es de calidad esto no ocurre, vuelven a su ser con rapidez, lo que hace que la vida útil y la comodidad sean mucho mayores.