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Precios de hacer escalera de obra en piscina
El presupuesto de hacer una escalera de obra en la piscina oscila entre 1.200 € y algo más de 2.000 €. El precio depende tanto de las dimensiones de la escalera como del número de peldaños que incluya y del diseño o forma que tenga. Los siguientes son precios aproximados, la recomendación es solicitar un presupuesto ajustado a las características de cada piscina.
| Tipo de trabajo | Precio | Medidas |
| Hacer escalera de obra esquinera para piscina | 1.500 € | 1 x 2 m y 5 peldaños |
| Hacer escalera de obra romana para piscina | 1.800 € | 1 x 2 m y 5 peldaños |
| Hacer escalera de obra rectangular con barandillas de acero | 1.200 € | 1 x 2 m y 5 peldaños |
| Hacer escalera de obra interior para piscina | 2.100 € | 1 x 2 m y 5 peldaños |
Precios de escalera piscina
En los precios de una escalera de piscina influyen otros factores, además de las dimensiones. El precio varía según sea de obra o prefabricada, según los materiales de los que esté hecha y también según los accesorios o complementos que incluya. Por esas razones, los precios pueden oscilar entre 500 € y más de 2.000 €. La siguiente tabla muestra precios aproximados.
| Tipo de escalera | Precio |
| Escalera para piscina enterrada en acero inoxidable | 500 € |
| Escalera para piscina enterrada en acero galvanizado | 600 € |
| Escalera de obra romana para piscina (4 peldaños) | 1.800 € |
| Escalera desmontable de piscina | 300 € |
| Escalera de piscina para minusválidos | 2.500 € |
¿Cómo obtenemos los precios?
Qué tener en cuenta antes de instalar una escalera de obra para piscina

Piscina nueva o ya construida
Lo ideal es diseñar y construir la escalera de obra a la vez que el resto de la instalación, así se integrará mejor en el diseño y los materiales. Además, el coste será menor que si se construye posteriormente.
Sin embargo, es posible poner una escalera de obra en una piscina ya construida. Si es de hormigón, hay que levantar el revestimiento, hacer los escalones y revestirlos, asegurando un buen anclaje e impermeabilización. En piscinas de liner o de poliéster es más complejo por el tipo de material.
Si es una escalera de obra en una piscina elevada, no existen inconvenientes, puesto que hay soluciones constructivas para todo tipo de instalación.

Diseño de escalera de obra
Al hacer una escalera de obra en una piscina, el diseño es importante. En el interior del vaso conviene evitar formas angulosas que dificulten la circulación del agua. Por eso, y por una cuestión de espacio, se suele hacer la escalera de obra en la esquina de la piscina y de tipo romano, es decir, en forma de arco o de ángulo con las esquinas redondeadas. Otras opciones son escaleras rectas o combinadas con asientos. Por otra parte, la huella debe tener entre 25 y 40 cm y la contrahuella debe ser algo más elevada de lo normal.
Si es una escalera exterior para una piscina elevada, lo habitual es optar por formas rectas.

Revestimiento de la escalera
Es un aspecto importante. En lo que a estética se refiere, puede ser igual que el del vaso, tanto en color como en material. Pero se puede crear contraste modificando algunos de estos aspectos. En una escalera que va a ir en el interior de la piscina, ese revestimiento puede ser tanto de gresite como pintura o liner.
Si es una escalera de obra para una piscina elevada que se va a construir por el exterior, ese revestimiento puede ser desde madera a cemento, gres o PVC.
En cualquiera de los casos, la seguridad es importante, por ello, la superficie debe ser siempre antideslizante.

Escaleras prefabricadas o de obra
La ventaja de las escaleras de obra de piscina es que se diseñan y ejecutan a medida, por lo que se adaptan a la perfección a la forma y dimensiones de la piscina, independientemente de que sean escaleras interiores o exteriores. Además de ello, conservan el estilo de la piscina y se pueden revestir igual que el vaso, de modo que son más estéticas.
Las escaleras prefabricadas, por su parte, también se adaptan a todo tipo de piscinas, puesto que se fabrican en diferentes medidas, materiales y acabados, aunque suelen ser menos estéticas. Además, son más económicas, de hecho, las de obra pueden duplicar el precio respecto las escaleras prefabricadas de piscina.

Materiales de la escalera
Las escaleras de obra son de ladrillo y cemento revestidos igual que el vaso de la piscina si son interiores. Si es una escalera para piscina elevada y es exterior, se suele revestir igual que la zona perimetral.
En el caso de las escaleras prefabricadas, los materiales pueden ser muy diferentes. Lo más habitual es instalar una escalera de piscina en acero inoxidable, un material que ofrece una elevada resistencia y que permite diseños muy diferentes. Sin embargo, también cabe la posibilidad de instalar escaleras de fibra en la piscina o de materiales plástico y resinas. Estas últimas tienen la ventaja de que son muy ligeras y permiten muchos acabados diferentes.

Tipo de anclaje de escaleras de piscina
Los anclajes de las escaleras de piscina son fundamentales, puesto que son los que garantizan la estabilidad de la estructura y evitan que pueda moverse o desplazarse por el peso o el uso. Pero ese anclaje solo es posible en piscinas enterradas o de obra. En el caso de piscinas desmontables o elevadas se opta por escaleras portátiles que normalmente no llevan sujeción o en todo caso al pavimento exterior.
En caso de llevar anclaje, este puede variar según el tipo de escalera y las características de esta. Y tanto si es anclaje a paredes como a suelo, es fundamental asegurarse de que queda perfectamente sellado para evitar filtraciones.

Medidas de la escalera
En una escalera de obra, la recomendación es que la huella sea de entre 25 y 40 cm y la contrahuella de entre 20 y 30 cm. La profundidad de la piscina determinará el número de escalones. En piscinas pequeñas puede ser suficiente con dos escalones, mientras que en otras puede elevarse hasta siete peldaños, sobre todo en escaleras prefabricadas. En lo que respecta a la anchura lo habitual es que oscile entre 50 y 100 cm.
Las normativas autonómicas pueden marcar unas dimensiones mínimas por criterios de accesibilidad, como una huella mínima de 30 cm, una contrahuella máxima de 10 cm o un ancho mínimo de 120 cm.

Personas que usarán la piscina
Cuando la piscina sea de pública concurrencia o cuando sea particular y vayan a utilizarla personas mayores o con problemas de movilidad es importante instalar una escalera de piscina de fácil acceso y con medidas de seguridad. Son escaleras con peldaños más anchos y bajos o con rampa incluida y con pasamanos (si es una escalera ancha, además de los laterales deberá llevar uno central). Es importante, además, que la superficie tanto de la escalera como del pasamanos sea antideslizante. Se aplica tanto a escaleras de obra como prefabricadas.
Si hay niños, conviene que tengan algún sistema, como una barrera o algún peldaño desmontable para evitar que puedan acceder a la piscina sin supervisión.
Información útil
El coste medio de hacer una escalera de obra en una piscina de pequeñas dimensiones se sitúa alrededor de 1.400 €. Sin embargo, las dimensiones de la escalera, el número de peldaños que tenga, así como el tipo de revestimiento pueden hacer variar este presupuesto de manera notable.
- 2 -3 días
- Dificultad: Fácil

Modelos de escaleras de obra para piscina

Escaleras de obra para piscina: modelo romano
Las escaleras de obra de tipo romano son las más habituales en piscinas. Se trata de escaleras cuyos peldaños tienen formas redondeadas, de tipo semicircular. Lo habitual es que se construyan en una de las esquinas de la piscina si esta es de forma geométrica.
Este tipo de escaleras tienen la particularidad de que aportan un estilo más elegante a la piscina. Además, el contraste de sus formas orgánicas con las más rígidas de vasos cuadrados o rectangulares aporta fluidez y ligereza a la piscina.

Escaleras de obra para piscina: modelo en ángulo
El modelo de escaleras en ángulo son aquellos que ocupan un espacio entre dos lados contiguos de la piscina. Esa característica hace que sean escaleras adecuadas solo para instalaciones de vaso cuadrado o rectangular.
Una de sus mayores ventajas, además de que su instalación es muy sencilla, es que ocupan poco espacio, por lo que son las más aconsejables en piscinas de pequeñas dimensiones. Además de ello, pueden servir para crear un punto de atracción que aporte estilo a la piscina.

Escaleras de obra para piscina: modelo rectangular
Las escaleras de obra de modelo rectangular son aquellas de diseño más compacto, cuyos peldaños van de lado a lado, ocupando por completo uno de los laterales de la piscina. Esa característica les dota de mayor seguridad, además de que aportan a la instalación un aspecto más moderno y sofisticado. Este tipo de escaleras son idóneas para piscinas estrechas y alargadas.
Cabe la posibilidad de que este modelo de escalera se diseñe también sin que llegue a ocupar todo el ancho de la piscina, normalmente para colocar junto a ella una elemento accesorio como un banco o una pequeña playa.
Preguntas frecuentes sobre las escaleras de obra para piscinas
¿Cuáles son las dimensiones mínimas para una escalera de obra de piscina?
Las dimensiones de las escaleras estarán determinadas, sobre todo, por el lugar y la profundidad de la zona en la que se instale. Lo habitual en piscinas es que la huella tenga al menos 30 cm y la contrahuella un mínimo de 20 cm. Teniendo en cuenta estas medidas, se puede calcular el espacio necesario para construir la escalera en el interior del vaso.
Cuando se trate de una escalera de obra para piscinas elevadas, es importante que tengan un ancho mínimo para garantizar la tanto el acceso como la seguridad de los usuarios.
¿Qué normativa deben respetar las escaleras de obra para piscina?
La normativa básica es el Código Técnico de la Edificación, pero afecta solo a las piscinas de uso colectivo. En su sección SU 6 Seguridad frente al riesgo de ahogamiento, indica que excepto en piscinas infantiles, las escaleras deben alcanzar una profundidad mínima bajo el agua de un metro o hasta 30 cm por encima del suelo del vaso.
Señala además que las escaleras se deben ir provistas de peldaños antideslizantes, no tendrán aristas vivas y no deben sobresalir del plano de la pared del vaso.
