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Precios de cerramientos
| Tipo de cerramiento | Precio (30 m²) |
| Cortinas de cristal | 7.950 € |
| Cerramientos de aluminio | 9.750 € |
| Cerramientos de madera | 11.250 € |
| Cerramientos de pvc | 6.750 € |
| Cerramientos de hierro | 4.400 € |
¿Cómo obtenemos los precios?
Tipos de cerramientos
Cerramientos de terrazas
El precio de los cerramientos de terrazas se sitúa entre 200 €/m² hasta 550 €/m² en la mayoría de los casos. Su precio dependerá de las características y los acabados que se elijan.
Los cerramientos de terrazas pueden tener varias funciones, desde ampliar la superficie útil de la vivienda a permitir el uso de la terraza durante todo el año o, simplemente, mejorar los niveles de aislamiento. El tipo de cerramiento dependerá de esa función, puede ser un cerramiento convencional de aluminio y cristal fijo o móvil o de cortinas de cristal. Y, en algunos casos, puede incorporar techos, que también pueden ser móviles o no.
Cerramientos de aluminio
El precio de los cerramientos de aluminio, parte de unos 200 €/m². Sin embargo, este puede incrementarse según la calidad del material, el acabado o el sistema de apertura.
Los cerramientos de aluminio son habituales en terrazas, pero también en locales comerciales, oficinas, etc. Las características de la perfilería y el cristal dependerán de esa función, sobre todo en exteriores, donde lo adecuado es instalar cerramientos con perfiles con rotura de puente térmico y cristales bajo emisivos. En interiores esos perfiles pueden ser más ligeros y sustituir el cristal por policarbonato, metacrilato o derivados de la madera.
Cerramientos de cristal
El precio de los cerramientos de cristal puede oscilar entre los 175 €/m² y los 400 €/m² en los casos más caros.
Los cerramientos de cristal pueden llevar o no perfiles y tener diferentes sistemas de apertura. Aquellos que no llevan perfiles son las cortinas de cristal, muy estéticas y que permiten dejar los espacios completamente abiertos. En cuanto a sistemas de apertura, pueden ser tanto correderos como deslizantes, batientes o plegables. Este tipo de cerramientos son habituales en terrazas, balcones y porches y pueden incorporar también techos móviles o fijos.
Cerramientos de policarbonato
El precio de los cerramientos de policarbonato se sitúa alrededor de 400 €/m². El presupuesto depende no solo de la calidad del material, también de la perfilería elegida.
El policarbonato es un material plástico que ofrece ventajas interesantes en cerramientos, sobre todo porque es ligero, además de muy resistente a la climatología, al calor y a impactos. Y tiene una característica que no tienen otros materiales: se puede moldear y curvar. Es, por ello, el material más común en cerramientos de espacios como piscinas o patios, aunque también se usa en cubiertas de terrazas, garajes abiertos y áticos.
Cerramientos de PVC
El precio de los cerramientos de PVC oscila entre 200 €/m² y 500 €/m², depende de la calidad de los materiales y de los acabados.
El PVC se ha impuesto en cerramientos de todo tipo, interiores y exteriores. En primer lugar, se pueden instalar en exteriores e interiores. En segundo lugar, permite todo tipo de sistemas de apertura. Y, además de ello, sus acabados pueden ser muy estéticos. Por otra parte, el cierre puede ser de estructura de PVC y vidrio o enteramente de PVC, sustituyendo el cristal por una hoja transparente de este material.
Cerramientos de porches
El precio de los cerramientos de porches es de entre 3.000 € y 6.000 € en la mayoría de los casos. Influyen aspectos como materiales o como si solo hay que cerrar frontal y laterales o, además, hay que hacer estructura y techar.
Cuando se trata de cubrir un porche abierto, lo habitual es optar por estructura de aluminio o PVC y cristal. Otro tipo de cerramientos permiten construir un porche adosado a la vivienda, pero en este caso se suele optar por estructura de aluminio, más resistente a las cargas. En entornos rurales, sin embargo, la madera puede sustituir al metal.
Cerramientos de jardines
El precio de los cerramientos de jardines parte de unos 150 €/m² si son de tipo invernaderos o jardines totalmente cubiertos, en los que se suelen emplear materiales como el policarbonato.
Los cerramientos de jardines se realizan, por norma general, con el objetivo de protegerlos y evitar el acceso a zonas delicadas. Las características, tanto en materiales como en diseños, dependerá del tipo de jardín. En cualquier caso, deben ser materiales resistentes a la intemperie: aluminio o resinas y, en ciertas ocasiones, madera tratada.
¿Qué características debe tener un cerramiento?
Delimitación del espacio
Los cerramientos que sirven para delimitar espacios son, por lo general, abiertos y en muchas ocasiones laterales. Son muy habituales en interiores, para diferenciar de alguna forma estancias conectadas o para dar algo de intimidad a una de ellas. Esa función práctica está muy ligada a otra decorativa, ya que son cerramientos que se deben integrar en el estilo de la vivienda. En negocios y empresas, los cerramientos sirven también para delimitar espacios y zonas de trabajo, entre otras funciones.
Funciones de seguridad
Los cerramientos de seguridad protegen espacios sensibles o que entrañan algún tipo de riesgo. Es el caso, por ejemplo, de los que se colocan en el perímetro de piscinas para evitar caídas accidentales. Lo habitual es que prime la resistencia sobre la estética, aunque hay cerramientos decorativos o que se integran a la perfección con el entorno en el que se encuentran, como es el caso de los de cristal templado.
También relacionado con la seguridad, está el papel persuasivo que los cerramientos pueden representar, puesto que son una barrera más para evitar el acceso de personas no autorizadas.
Separación o combinación de espacios
Los cerramientos son un elemento muy versátil para separar diferentes zonas en un mismo espacio sin necesidad de levantar tabiques. Lo habitual es que se trate de cerramientos con puertas correderas, plegables o paneles móviles que, además de una función práctica, tienen otra de carácter estético, de ahí que se juegue con diferentes perfilerías y tipos de cristal.
Ese tipo de cerramientos que permiten abrir y cerrar espacios según necesidades son más habituales en negocios o empresas. Sería el caso de salas de reuniones o de establecimientos de hostelería en los que un cerramiento permite dividir un gran espacio en dos más pequeños o, al contrario, unirlos si es necesario disponer de un recinto más amplio.
Funciones estructurales mayor equilibrio al espacio o genera
Sobre todo en espacios interiores, los cerramientos permiten ampliar la superficie útil mediante la incorporación de porches y terrazas, si se trata de viviendas. También es el caso de aquellos otros que se construyen con una función de invernadero o de cubierta de piscina. Cuando se trata de ampliar la superficie habitable es fundamental elegir materiales aislantes, tanto en perfiles como en cristales.
En otras ocasiones, esos cerramientos tienen una función estructural, como ocurre en fachadas acristaladas en viviendas y edificios. Es estas circunstancias, es importante tener en cuenta cuestiones como las condiciones de carga del cerramiento, resistencia de los materiales y también acabados.
Funciones de aislamiento térmico acústico y climático
Los cerramientos pueden ser importantes para mejorar el confort interior y la calificación energética de la vivienda, con el ahorro que ello conlleva. También se pueden instalar para rebajar el nivel de ruidos, normalmente procedentes del exterior. En cualquiera de los casos, es importante elegir estructuras y cristales termoaislantes o con rotura de puente térmico si lo que se busca es aislante térmico y con refuerzo acústico en el caso de los ruidos.
Funciones sanitarias o higienización
Los cerramientos pueden tener una finalidad sanitaria o médica. Con ellos se pueden crear espacios estancos, perfectamente aislados del resto de las dependencias del edificio, por ejemplo, en zonas dedicadas a investigación o en áreas de atención en las que sea necesario mantener a pacientes aislados o en constante vigilancia.
Son habituales, por ejemplo en centros sanitarios y clínicas dentales. La función de los cerramientos determinará en cada caso su estructura y materiales, es decir, si son cerramientos fijos o móviles, si son ciegos o si llevan vidrio, transparente u opaco.
¿Qué licencias son necesarias para los cerramientos?
Si se trata de un cerramiento en un edificio, ya sea terraza, ático o patio, es necesario contar previamente con la aprobación de la junta de propietarios, puesto que estas actuaciones suponen alteración de un elemento común como es la fachada. La excepción es que los estatutos de la comunidad contemplen la posibilidad de instalar cerramientos sin necesidad de dar este paso.
En cualquier caso, será necesaria licencia municipal o, al menos, presentación de declaración responsable en los servicios urbanísticos municipales. Según la envergadura del cerramiento habrá que acompañar la solicitud con el proyecto, además de abonar las tasas municipales y el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras.
Si se trata de un negocio, además, es necesario contar con permiso de actividad, dado que el cerramiento puede implicar la modificación de la distribución del local o de su actividad. Si es un cerramiento de tipo terraza para un establecimiento de restauración, además, será necesario contar con licencia de ocupación de vía pública.
Preguntas frecuentes sobre cerramientos
¿Qué se entiende por cerramientos?
Los cerramientos son superficies envolventes que se construyen para cerrar espacios y para acondicionarlos, impidiendo el paso del aire o de la luz, según el caso. Pueden ser fijos o móviles y los materiales empleados en su construcción van de la madera al policarbonato, pasando por metales o PVC.
¿Para qué sirven los cerramientos?
Las funciones de los cerramientos son múltiples. Por un lado, sirven para aislar espacios abiertos al exterior, como terrazas o piscinas. Por otro, también tienen utilidad como elementos que sirven para unir o separar ambientes en un mismo recinto, siempre u cuando se trate de cerramientos móviles. Y, además de ello, sirven para ampliar la superficie de un inmueble o mejorar sus condiciones de aislamiento.
¿Cuál es el material ideal para los cerramientos?
Depende de la función del cerramiento. En interiores, por su ligereza y versatilidad, la perfilería de PVC es muy aconsejable. El aluminio es muy resistente y apto en interiores, pero en exteriores conviene que sea con rotura de puente térmico. Dejando a un lado la estructura y perfilería, el material más común para las hojas es el vidrio, aunque conviene que sea de seguridad o bajo emisivo en exteriores.
¿Qué factores afectan al precio de los cerramientos?
Dimensiones: el tamaño del cerramiento es el principal factor que condiciona el presupuesto. Cuanto mayor sea, más cantidad de material y de horas de trabajo requerirá su instalación.
Accesibilidad: la necesidad de emplear medios para trabajar en altura o mover el material para el cerramiento, pueden suponer incrementos de precio por encima del 10 %.
Material: los cerramientos pueden fabricarse en materiales muy diferentes, desde madera a aluminio, PVC, vidrio de seguridad, policarbonato, etc. El precio de los materiales puede presentar diferencias importantes que se reflejarán en el presupuesto.
Diseño: el tipo de perfiles, su acabado o el sistema de apertura de las hojas pueden incrementar significativamente el precio del cerramiento, al igual que si se instala algún tipo de automatismo para facilitar su movimiento. Aspectos como que incorpore techo p sea un cerramiento a media atura también influye.
Los mejores materiales para cerramientos
Madera
La madera es un material ecológico, procede de fuentes renovables y es reciclable. Pero en cerramientos tiene una gran ventaja: es un aislante natural frente a los ruidos y, sobre todo, frente a las temperaturas. La madera es, además, un material muy duradero y elegante, en el caso de cerramientos interiores. Tiene sin embargo el inconveniente de que necesita unos cuidados mínimos para mantenerse en perfecto estado.
La madera se puede emplear como perfilería en cerramientos acristalados,pero también en paneles ciegos cuando es necesaria intimidad.
PVC
El PVC es muy habitual en todo tipo de cerramientos, interiores y exteriores. Lo es por sus ventajas: es un material ligero y muy resistente, apenas necesita mantenimiento, se fabrica en acabados muy diferentes y tiene propiedades aislantes tanto a nivel acústico como térmico. La mayor desventaja es que el precio de un cerramiento de PVC de buena calidad puede ser algo más elevado que el de otros.
Aluminio
Es el material más tradicional en cerramientos. Es resistente a las cargas, permite perfiles de menores dimensiones, es muy moldeable y permite diseños y acabados muy diferentes. El mayor inconveniente es que es un material conductor, lo que significa que para conseguir niveles de aislamiento térmico aceptables debe incorporar rotura de puente térmico, lo que eleva el precio del cerramiento.
